lunes, 28 de abril de 2014

Veamos...

Intrépidos fans, últimamente estoy frecuentando un bar de Madrid llamado "Diablos Azules"1.  Esto podría ser una mera anécdota sin mayor repercusión, pero se da la circunstancia de que además de ir a beber cerveza la gente va a este lugar a recitar poemas, poemas escritos por ellos mismos nada menos.

No entraré en el debate de si la calidad media es alta o baja pero iré al grano: Yo también me he animado a escribir poesía.

De hecho no solo me he animado, ¡si no que encima traigo un poema!

He procurado captar la esencia de la mayoría de los poemas que tengo la fortuna (o no) de escuchar cada sábado a las ocho. Aún así me gustaría destacar que no todos los poemas son similares a este, he oído perlas dignas los mas altos panteones de la poesía contemporánea.

Sin más dilación, mi poema:



Viniste a mi un día
que estaba falto de dinero
y con ganas de comerme el mundo.

Tu piel es morena al tacto,
pero qué más da,
si mi boca
no entiende de racismos.

Que tus pecas de sésamo
son a tu cara 
lo que a la luna,
sus estrellas.

Y estás entre mis manos,
y tiemblas,
y te deshaces,
y caes a pedazos,
y orgas...

orgasm..


ORGASMO
como un estornudo en primavera
mientras te como entera
y me mojas
desde la punta de los dedos
a las arrugas de los codos.

Estamos donde nos conocimos,
donde no entiendo 
por qué no hay McDalenas.

Mi médico dice:
"No es buena para tu salud".
Yo le digo que al menos
llevas lechuga, tomate y pepinos.



Bueno, pues eso es todo amigos. Espero subir más cositas próximamente :D

Oh, casi se me olvida, el título del poema es "Oda sin pretensiones a esa hamburguesa intempestiva".



1: Página oficial del bar en cuestión: http://www.bardiablosazules.com/

sábado, 26 de abril de 2014

Galicia

Mi mente sigue siendo adicta a verte y que todo me huela a tus pastos. A la suave curva de tus montes. Al sabor de los viajes en tren solo para ver los destellos azules que arranca el sol a tu alma.

Llevo vivido lo suficiente para saber que la tranquilidad de un mugido nada tiene que ver con la distancia que nos separa.

Eres tan celeste que el agua se inventó las rías porque no quería crecer y volverse océano.

Las noches que he dormido a tu lado no dormí ninguna porque ya había soñado demasiado con contar las veces que suspiras antes de que te nazcan las constelaciones que son tus mejillas. Siempre a la mañana te mentía y decía que sí, que había dormido bien. ¿Acaso duermen los búhos cuando la luna arranca en la floresta la verdadera esencia de lo que significa ser etéreo, ser luz de plata, ser, en fin, tú cuando no me miras?

Talaría todos los robledales, los hayedos y los pinares solo para vestirte de blanco con los poemas que levantan al vuelo tus no andares de dama buena.

Quizá he asumido demasiado tarde que una personalización con una letra de más no me librará del purgatorio que es tu indiferencia.